
Madrid es una mierda
Ficha técnica
Martín Rejtman, con su prosa seca y humorística, disecciona Madrid a través de una mirada desencantada y a la vez entrañable. Lejos de la postal turística, nos presenta una ciudad anodina, poblada por personajes que deambulan en la búsqueda de algo que ni siquiera saben definir. La novela, fragmentada y elíptica, construye un retrato sutil y ambiguo que invita a la reflexión sobre la identidad, la soledad urbana y la alienación contemporánea. El lector se encontrará con situaciones absurdas, diálogos minimalistas y una atmósfera general de extrañamiento que, paradójicamente, resulta profundamente humana.
Rejtman escribió gran parte de la novela durante una residencia artística en Berlín, intentando capturar la esencia de Madrid desde la distancia. Originalmente, el título provisional era "Crónicas del Desencanto Madrileño". Se dice que el autor se inspiró en conversaciones escuchadas en bares de Malasaña y Lavapiés para construir los diálogos de sus personajes. El propio Rejtman ha admitido que nunca se sintió completamente cómodo viviendo en Madrid, lo cual influyó en la visión pesimista que plasma en la novela.
1. Por su estilo único y minimalista que desafía las convenciones narrativas.
2. Por su retrato honesto y poco complaciente de la vida urbana contemporánea.
3. Porque te hará cuestionar tus propias percepciones sobre la ciudad y sus habitantes.
La desilusión tiene su encanto.
Madrid: la ciudad donde nadie encuentra su lugar.
Un viaje a la mediocridad con billete de ida y vuelta.
Lectores interesados en la literatura contemporánea latinoamericana, apreciadores del humor negro y la ironía, personas que disfrutan de las narrativas fragmentadas y los personajes marginales, aquellos que buscan una visión alternativa y crítica de la vida urbana.
Predominantemente baja, aunque con destellos de melancolía y un sutil sentido del absurdo. La novela no busca provocar grandes emociones, sino más bien generar una reflexión pausada y a veces incómoda sobre la condición humana.
Soledad, alienación urbana, incomunicación, identidad, desencanto, búsqueda de sentido, rutina, anonimato, humor negro.
La novela recuerda a las obras de Juan José Saer por su estilo seco y su enfoque en la vida cotidiana, aunque con un tono más pesimista. Podría considerarse un cruce entre "El entenado" de Saer y las películas de Aki Kaurismäki, por su humor absurdo y su retrato de personajes marginales. También se puede encontrar cierta similitud con la obra de Samuel Beckett en su exploración de la incomunicación y la soledad.